Para qué sirve la contabilidad
Existen cuatro propósitos fundamentales de la contabilidad:
- Documentación
- Declaración e información
- Control
- Disposición
La documentación sirve para tener todo organizado: saber de dónde vienen las entradas y salidas de dinero o capital de la empresa.
Asimismo, es importante declarar e informar a las autoridades fiscales de cada uno de estos movimientos, ya sea a final del ciclo contable, del trimestre o cuando sea requerido.
Es importante tener un control de estas entradas y salidas de dinero para poder llevar un seguimiento de lo que se conoce como presupuesto, es decir, cuánto dinero hay disponible.
Finalmente, la contabilidad sirve para asegurarse de que el dinero está en el lugar correcto en el momento correcto y que la empresa tiene acceso a él.
De esta manera, la contabilidad puede tener un carácter interno, para que la propia empresa sepa en qué situación económica se encuentra, o externa, para proveer con información a aquellos que necesiten tenerla.
El objetivo de la contabilidad
A su vez, la contabilidad tiene una serie de fines últimos que se pueden distinguir cuatro categorías.
La primera es el cálculo del tiempo, es decir contabilizar de manera cronológica los cambios e incrementos de activos y pasivos en una empresa.
En segundo lugar, la empresa debe documentar cada una de sus transacciones ocurridas y e informar a las autoridades.
La representación de las cuentas es el tercer objetivo, pues se deben mostrar los números obtenidos en un periodo de tiempo a aquellos que lo necesiten, por ejemplo, a inversores.
Finalmente, uno de los objetivos últimos de la contabilidad es mantener el balance inicial, por el cual cada entrada y salida de dinero que es registrada es usada para mantener un balance económico. Este balance indica que el flujo de activos y pasivos en una empresa no viene dado sin más, sino que es equilibrado, por ejemplo, la compra de capital supondrá una pérdida de efectivo.

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